
El collar heredado de la abuela, los pendientes de la boda: las perlas acompañan a muchas personas toda la vida. Por eso fastidia tanto que su brillo se apague o que el hilo se vuelva gris. Para limpiar perlas, la principal virtud es la moderación, porque lo que el oro o la plata aguantan sin problema puede dañar una perla para siempre.
La buena noticia: el cuidado correcto es sencillo y solo lleva unos minutos. Estos cinco gestos muestran cómo mantener las perlas limpias con suavidad, proteger el delicado hilo de seda y guardar el collar para que siga bonito durante mucho tiempo.
Por qué las perlas son tan delicadas
Las perlas no son piedras: se forman dentro de los moluscos. Están hechas de innumerables capas finas de nácar, una combinación de carbonato cálcico y proteínas orgánicas. Estas capas crean su brillo característico, pero son blandas y reaccionan a los ácidos, los productos químicos, el calor y la sequedad. Esto vale tanto para las perlas cultivadas de mar como para las de agua dulce.
A ello se suma el hilo: los collares de perlas suelen ir ensartados en seda. La seda se estira cuando se moja, absorbe la suciedad y con el tiempo se vuelve quebradiza. Los pequeños nudos entre perla y perla evitan que se rocen entre sí y que, si el hilo se rompe, salgan todas rodando.
| Qué daña las perlas | Qué ocurre | Cómo protegerlas |
|---|---|---|
| Perfume, laca, crema | El nácar se vuelve mate y se mancha | Ponerse las perlas después de arreglarse |
| Sudor | Una película ligeramente ácida ataca la superficie | Pasarles un paño después de usarlas |
| Vinagre, limón, limpiadores | Ácidos y productos químicos atacan el nácar | Solo agua y jabón suave |
| Calor, sol, aire seco de la calefacción | Las perlas se resecan y pueden agrietarse | Guardarlas en un lugar fresco y protegido |
| Otras joyas | Rayas en el nácar blando | Guardarlas por separado |
Las imitaciones de vidrio o plástico con recubrimiento nacarado se cuidan con la misma suavidad, porque ese recubrimiento puede desprenderse. Encontrará más detalles en la guía para limpiar bisutería.
1. Pasar un paño con suavidad después de cada uso
El cuidado más importante es también el más sencillo: después de llevarlas, pase por las perlas un paño suave que no suelte pelusa, ligeramente humedecido con agua limpia. Así elimina el sudor, la grasa de la piel y los restos de perfume antes de que ataquen el nácar.
Haga girar cada perla entre los dedos para limpiarla por todos lados. Después repase con un paño seco y deje el collar un momento en horizontal antes de guardarlo.
2. Una limpieza más a fondo con agua y jabón suave
Si un collar se ve apagado a pesar de pasarle el paño con regularidad, límpielo más a fondo, pero sin baño:
- Mezcle agua tibia con unas gotas de jabón suave sin aditivos, por ejemplo jabón de Marsella puro.
- Moje un paño suave en esa agua y escúrralo muy bien.
- Pase el paño por cada perla una a una, también alrededor de los nudos.
- Repase con un segundo paño humedecido solo con agua limpia.
- Seque a toquecitos y deje secar el collar en horizontal sobre una toalla hasta que el hilo esté completamente seco, mejor durante toda la noche.
No todos los remedios caseros sirven para las perlas: el vinagre, el ácido cítrico y el zumo de limón figuran entre los productos que la fundación suiza para la protección del consumidor recomienda en lugar de muchos productos de limpieza, pero no deben tocar una perla. El ácido disuelve el carbonato cálcico del nácar, y el bicarbonato en pasta actúa como un producto abrasivo.
3. Vigilar el hilo y el cierre
El hilo de seda es el punto débil de cualquier collar de perlas. Por eso, no lo lleve nunca mojado ni lo cuelgue para que se seque: el peso de las perlas estira el hilo húmedo.
Lleve el collar a una joyería para que lo vuelvan a ensartar en cuanto note alguna de estas señales:
- Aparecen huecos visibles entre las perlas y los nudos.
- El hilo está gris, descolorido o deshilachado.
- El cierre tiene holgura o ya no cierra con seguridad.
Según lo a menudo que lleve el collar, será necesario cada pocos años. Limpie un cierre de oro o plata solo con un paño suave y seco. El collar no debe entrar nunca en un baño para plata; para las piezas de plata sin perlas, consulte la guía Cómo limpiar la plata.
4. Sin productos químicos, sin ultrasonidos, sin calor
Muchos métodos que funcionan con otras joyas están prohibidos para las perlas:
- Limpiador de ultrasonidos y de vapor: la vibración y el calor pueden agrietar el nácar o hacer que se descascarille.
- Limpiadores y baños para joyas: suelen contener ácidos u otras sustancias que destruyen el brillo.
- Alcohol, lejía, amoniaco, acetona: atacan el nácar y el hilo.
- Pasta de dientes, cremas abrasivas, pasta de bicarbonato: rayan la superficie blanda.
- Secador de pelo, radiador, sol directo: resecan las perlas.
Los anillos con perlas también se limpian solo con un paño húmedo; para cuidar la montura, vea nuestra guía para limpiar joyas de oro.
5. Guardar bien las perlas
Las perlas son más blandas que casi cualquier otra joya. Guárdelas por separado en una bolsita de tela suave o en un compartimento acolchado, para que el oro, las piedras o los cierres no las rayen.
- En horizontal: colgadas, el hilo se estira con el tiempo.
- Sin cierre hermético: las bolsas de plástico no sirven para guardarlas a largo plazo, porque las perlas necesitan algo de humedad.
- Protegidas: lejos de los radiadores, no en un alféizar soleado y no en el cuarto de baño, donde flotan la laca y el perfume.
Errores frecuentes al limpiar perlas
- Dejarlas en remojo: el agua entra por el taladro y el hilo se estira y se mancha.
- Remedios caseros ácidos: el vinagre y el limón apagan el nácar.
- Guardarlas revueltas con otras joyas: las rayas son inevitables.
- Colgar el collar: el hilo de seda acaba cediendo.
- Aplazar el nuevo ensartado: si el hilo se rompe, las perlas se pierden enseguida.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se limpia correctamente un collar de perlas?
Después de cada uso, páselo con un paño suave ligeramente húmedo. Para una limpieza más a fondo, moje un paño en agua tibia con un poco de jabón suave, escúrralo bien, páselo por cada perla, repase con agua limpia y deje secar el collar en horizontal.
¿Se pueden meter las perlas en agua?
No. Al dejarlas en remojo, el agua entra por los taladros y el hilo de seda se estira y puede mancharse. Las perlas se limpian solo con un paño húmedo y después se secan en horizontal.
¿Cada cuánto hay que volver a ensartar un collar de perlas?
Depende de lo a menudo que lo lleve. Como muy tarde, cuando aparezcan huecos entre las perlas y los nudos o el hilo esté descolorido o deshilachado, conviene pasar por la joyería.
¿Cuál es la mejor forma de guardar las perlas?
En horizontal, separadas de otras joyas, en una bolsita de tela suave o en un compartimento acolchado. No durante mucho tiempo en bolsas de plástico, ni cerca de la calefacción, ni en el cuarto de baño.
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