
En el sofá, para leer o para la siesta: en invierno, la manta no descansa. Con el tiempo acumula polvo, escamas de piel, migas y pelos de animales. Si quiere lavar mantas polares, conviene tener cuidado: el exceso de calor, el suavizante o un tambor demasiado lleno convierten enseguida un tejido suavísimo en una tela áspera y apelmazada.
La mayoría de estas mantas son de poliéster, en forma de forro polar, coralina o borreguito (sherpa), el tejido rizado que imita la lana de oveja. Estas fibras sintéticas son fáciles de cuidar, pero sensibles al calor y al roce. Con cinco reglas, su manta seguirá esponjosa.
Por qué las mantas polares se endurecen al lavarlas
El forro polar y el borreguito están formados por innumerables fibras y rizos sintéticos muy finos. Son ellos los que hacen la manta tan suave, y también los que sufren con un cuidado inadecuado:
- El calor: con demasiado calor, sobre todo en la secadora o sobre el radiador, las fibras finas pueden pegarse entre sí. La superficie queda lisa, en mechones o apelmazada.
- El suavizante: envuelve las fibras en una película que las pega y deja la manta un poco menos suave en cada lavado.
- Demasiado detergente: los restos se quedan atrapados en el pelo denso y lo endurecen.
- El roce: en un tambor lleno o junto con toallas, las fibras se frotan entre sí. Salen bolitas y las pelusas de algodón se quedan enganchadas.
| Tipo de manta | Temperatura (según la etiqueta) | Qué tener en cuenta |
|---|---|---|
| Forro polar, coralina | a menudo 30 o 40 °C | Poco detergente, nada de suavizante |
| Borreguito, sherpa | a menudo 30 °C | Doblar con el pelo hacia dentro, centrifugado suave |
| Pelo sintético | a menudo 30 °C o a mano | Sin secado caliente, cepillar después |
| Manta de punto de lana o cachemir | Programa de lana o a mano | Detergente para lana, secar en horizontal |
1. Leer la etiqueta y preparar la manta
El número dentro del símbolo de la cubeta indica la temperatura máxima. Las rayas debajo señalan programas suaves: la guía de símbolos de cuidado de GINETEX explica que con estos programas conviene llenar menos el tambor. Una cubeta tachada significa: no lavar.
Para preparar la manta:
- Sacúdala con energía al aire libre o en el balcón.
- Quite los pelos de animales con un rodillo quitapelusas, un guante de goma ligeramente húmedo o la boquilla para tapicerías de la aspiradora. Si no, se reparten por el tambor y se quedan enganchados en el pelo.
- Trate antes las manchas con un poco de detergente líquido o jabón de hiel; en tejidos de color, pruebe primero en una zona oculta.
- Cierre cremalleras y velcros, por ejemplo en las mantas con mangas o con bolsa para los pies.
2. Cargar bien el tambor
El forro polar y el borreguito necesitan espacio para que el agua y el detergente lleguen a todas partes y las fibras no se froten entre sí.
- Lave las mantas grandes solas y las pequeñas junto con prendas sintéticas parecidas, como chaquetas polares.
- No añada toallas, albornoces ni algodón que suelte pelusa.
- Doble la manta sin apretar, el borreguito con el lado de pelo hacia dentro.
- Si una manta muy grande solo entra en el tambor a presión, la lavadora es demasiado pequeña. En la lavandería comunitaria a veces hay un modelo más grande.
Para los edredones de plumas o sintéticos, consulte la guía Lavar el edredón.
3. Elegir programa, temperatura y centrifugado
Elija el programa de sintéticos, de fácil cuidado o de delicados y respete la temperatura de la etiqueta: normalmente bastan 30 °C. EnergieSchweiz recomienda de todos modos temperaturas bajas de 20 a 30 °C y programas eco, sin aumentar la dosis de detergente a baja temperatura. Por eso, lo mejor es lavar una manta pequeña con otras prendas sintéticas en lugar de poner la lavadora medio vacía.
- Centrifugado: una velocidad media o baja cuida las fibras y evita arrugas marcadas.
- Aclarado extra: si su lavadora lo ofrece, merece la pena. Elimina los restos de detergente del pelo denso.
- Temperaturas más altas: solo si la etiqueta las permite de forma expresa.
4. Poco detergente y nada de suavizante
Con el detergente, menos es más:
- Use un detergente líquido para prendas delicadas o de color. Se disuelve bien a 30 °C y no deja restos de polvo en el pelo.
- Dosifique con moderación, mejor según la indicación para ropa poco sucia. La guía Dosis de detergente explica cómo calcular la cantidad adecuada.
- Nada de suavizante, ni siquiera «solo un poquito».
- Nada de lejía ni blanqueadores, que pueden dañar colores y fibras.
Hay quien echa un chorrito de vinagre en el compartimento del suavizante. Algunos fabricantes de lavadoras lo desaconsejan por las juntas de goma: si tiene dudas, consulte el manual.
5. Secar con cuidado y devolverle el volumen
En el secado se decide todo:
- Sacuda bien la manta y tiéndala extendida sobre un tendedero o entre dos cuerdas. El forro polar se seca rápido.
- No la ponga directamente sobre el radiador ni la tienda a pleno sol.
- Use la secadora solo si la etiqueta lo permite, a baja temperatura o con aire frío.
- Una vez seca, cepille el borreguito y el pelo sintético con un cepillo suave, en la dirección del pelo.
Errores frecuentes
- El suavizante: pega las fibras y la manta queda más áspera en cada lavado.
- Lavar o secar demasiado caliente: el pelo puede apelmazarse, y es difícil de recuperar.
- Junto con toallas: las pelusas del rizo se quedan pegadas al forro polar.
- Demasiado detergente: los restos endurecen la manta.
- Un tambor demasiado lleno: la manta no queda bien limpia y le salen bolitas.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura se lava una manta polar?
A la temperatura máxima que indique la etiqueta, normalmente 30 o 40 °C con un programa de sintéticos o delicados. Las temperaturas más altas pueden pegar las finas fibras sintéticas.
¿Qué programa de lavado es el adecuado para una manta polar?
El de sintéticos, fácil cuidado o delicados, con un centrifugado medio o bajo. Un aclarado extra ayuda a eliminar los restos de detergente del pelo denso.
¿Cómo vuelve a quedar suave una manta polar?
Lávela sin suavizante y con poco detergente, aclárela bien, séquela al aire o en la secadora con aire frío y luego cepille el pelo. Si el calor ha apelmazado la superficie, a menudo ya no se recupera del todo.
¿Cada cuánto hay que lavar la manta del sofá?
Si la usa a diario en el sofá, más o menos cada pocas semanas; más a menudo si hay animales en casa o después de un resfriado. Entre lavado y lavado, sacúdala y airéela con regularidad.
¡Gracias por su valoración! Compártalo si quiere.
¡Gracias! ¿Qué le ha faltado? Escríbanos y lo mejoramos. WhatsApp


