Rutina de limpieza

Limpiar el acuario: cristales, grava y filtro sin estresar a los peces

Los cristales verdosos y el agua turbia se pueden evitar. Con una rutina tranquila, el tanque se mantiene claro y las bacterias útiles del filtro se conservan.

Publicado el · 7 min de lectura· por Redacción de Priority Clean
Acuario con peces disco de colores y agua clara gracias al cuidado regular
📷 rawpixel (creator not credited) · CC0 1.0

Los cristales se vuelven verdosos, sobre la grava se posa un lodo marrón y el agua ya no parece del todo clara. Para limpiar el acuario conviene evitar el zafarrancho y seguir una rutina tranquila y regular. Porque en un tanque no solo viven peces: innumerables bacterias útiles en el filtro y en el fondo mantienen el agua en buen estado.

Estos cinco pasos le muestran cómo cuidar cristales, fondo y filtro sin alterar ese equilibrio, y por qué los productos de limpieza no deben estar ni dentro del tanque ni cerca de él.

Por qué cuidar el tanque con regularidad, pero con suavidad

Restos de comida, trozos de plantas y excrementos de los peces cargan el agua cada día. Los descomponen bacterias que se instalan sobre todo en el filtro y en el fondo. Por eso la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (OSAV) recomienda dejar funcionar un tanque nuevo cuatro semanas sin peces, para que esas bacterias se asienten. Según la OSAV, una buena calidad del agua requiere un filtro que funcione y cambios de agua regulares.

Quien friega demasiado a fondo, aclarándolo todo, lavando la grava y pasando el filtro por agua caliente, destruye precisamente a estas aliadas. El agua puede enturbiarse y perjudicar a los peces. El cuidado adecuado es, por tanto, regular y moderado.

TareaFrecuenciaAtención
Cambio parcial de aguaCada semana, un tercio aprox. en tanques pequeñosAñadir despacio agua templada
Sifonado del fondoDurante el cambio de aguaSolo una zona, no todo el fondo
Cristales por dentroCuando haga faltaImán o cuchilla, sin productos
Aclarado del filtroCon regularidad, no el día del cambio de aguaSolo con agua del tanque, nunca caliente
Cristal exterior, tapaCuando haga faltaPaño y agua, sin aerosoles cerca del tanque abierto

1. Prepararse: material solo para el tanque

Reúna un pequeño equipo que se use exclusivamente para el acuario: un cubo, un tubo con campana de sifonado, un imán antialgas o una cuchilla para cristales y unas esponjas. Marque bien el cubo. Incluso restos de detergente de un cubo doméstico pueden ser peligrosos para los peces.

Antes de empezar, lávese las manos y aclárelas bien con agua limpia, para que no lleguen al agua jabón, crema ni perfume. Apague el filtro y el calentador según las instrucciones del fabricante antes de bajar el nivel del agua. Agua y electricidad son una combinación peligrosa: toque enchufes y cables solo con las manos secas.

2. Quitar las algas del interior de los cristales

Una película verdosa en el interior es normal y se quita con facilidad:

  • Imán antialgas: una parte dentro y otra fuera, y el cristal queda limpio sin meter las manos en el agua. Procure que no se quede ninguna piedrecita entre el imán y el cristal, o lo rayará.
  • Cuchilla para cristales: para depósitos rebeldes sobre vidrio, use una cuchilla. Manténgala plana y aléjese de las juntas de silicona de las esquinas. En tanques de metacrilato, nada de cuchilla: solo esponjas suaves.
  • Orden: primero los cristales, después el sifonado. Así aspira a la vez las algas desprendidas.

3. Limpiar el acuario: sifonar el fondo y cambiar el agua

El cambio parcial de agua es la tarea de mantenimiento más importante. Según la OSAV, en tanques pequeños se sustituye cada semana alrededor de un tercio del agua.

  1. Sifonar el fondo: pase la campana sobre la grava y deje que el agua caiga en el cubo. La campana levanta brevemente la grava, la suciedad ligera se aspira y las piedrecitas vuelven a caer. Trabaje cada vez solo una parte del fondo.
  2. Sacar el agua: de este modo retira directamente la cantidad prevista para el cambio.
  3. Preparar el agua nueva: lleve el agua fresca a la temperatura del tanque. Pregunte en una tienda especializada si el agua del grifo necesita acondicionarse.
  4. Llenar despacio: la OSAV recomienda añadir el agua templada a través de una alcachofa de ducha. Así no se levanta el fondo y los peces sufren menos.

El agua sifonada va muy bien para regar las plantas de interior. Guarde una parte para el filtro.

4. Cuidar el filtro con suavidad

El filtro es el corazón del acuario: en él vive la mayoría de las bacterias útiles. La OSAV recomienda lavar el material filtrante con regularidad, pero no al mismo tiempo que el cambio de agua. Así una parte de las bacterias queda siempre tranquila.

  • Estruje con cuidado las esponjas del filtro en un cubo con agua sifonada del tanque, hasta que se vaya la suciedad gruesa.
  • No las aclare bajo el grifo de agua caliente y nunca con lavavajillas.
  • No sustituya todos los materiales filtrantes a la vez, sino de forma escalonada según las instrucciones del fabricante.
  • Antes de volver a encender, compruebe que tubos y juntas están bien colocados.

5. Cristal exterior, tapa y alrededores

Por fuera, el tanque también debe verse impecable. Quite huellas y polvo con un paño de microfibra apenas húmedo y agua clara, y después seque. Los aerosoles limpiacristales no deben usarse cerca de un tanque abierto: la nube puede caer al agua. Para manchas difíciles en el vidrio, consulte nuestra guía limpiar cristales.

Para la cal del cristal de la tapa, retírelo y trátelo lejos del tanque; luego aclárelo muy bien con agua clara. Los muebles, estantes y el suelo alrededor del tanque reciben a menudo salpicaduras: séquelos con regularidad para evitar cercos. Para quitar el polvo de casa de forma eficaz, lea cómo quitar el polvo.

Limpiar el acuario: la rutina semanal

Errores frecuentes en el cuidado del tanque

  • Hacerlo todo de una vez: cambio de agua, lavado de la grava y filtro el mismo día alteran el equilibrio biológico.
  • Aclarar el filtro con agua caliente: mata las bacterias útiles.
  • Usar productos o un cubo doméstico: incluso los restos pueden dañar a los peces.
  • Echar agua fría directamente: los cambios de temperatura estresan a los peces.
  • Dar demasiada comida: los restos cargan el agua y favorecen las algas.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar un acuario?

Lo ideal es un cambio parcial de agua cada semana; en tanques pequeños, según la OSAV, se sustituye alrededor de un tercio del agua. Los cristales, cuando haga falta; el filtro, con regularidad, pero no el mismo día que el cambio de agua.

¿Se pueden usar productos de limpieza en el acuario?

No. En el tanque, la decoración y los accesorios, solo agua clara. Para el cristal exterior basta también un paño de microfibra húmedo; los aerosoles no deben usarse cerca de un tanque abierto.

¿Hay que sacar los peces para el mantenimiento?

No. Durante el cambio parcial de agua, los peces se quedan en el tanque. Trabaje con calma, sifone solo una parte del fondo y añada el agua nueva despacio.

¿Cómo se lava el filtro sin destruir las bacterias?

Estruje con cuidado las esponjas en agua sifonada del tanque en lugar de aclararlas bajo el grifo de agua caliente. Sustituya el material filtrante de forma escalonada, según las instrucciones del fabricante.

Resumen: Limpiar el acuario: cristales, grava y filtro sin estresar a los peces
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Redacción de Priority CleanNuestro equipo de limpieza de Alberswil (cantón de Lucerna) comparte aquí su experiencia en limpiezas de mudanza, del hogar, de oficinas y de cristales.