
En la tienda, la costilla de Adán, el ficus elástica o el ficus lyrata lucen un verde intenso y brillante. Tras unos meses junto a la ventana se deposita una capa gris que solo se nota al pasar el dedo. Limpiar las hojas de plantas de interior apenas requiere material, pero sí el método adecuado para cada tipo de hoja.
Abril es un buen momento: los días se alargan, las plantas vuelven a crecer y necesitan cada rayo de luz. Estos cinco métodos le muestran cómo quitar el polvo con suavidad y comprobar de paso que sus plantas de interior están sanas.
Por qué el polvo perjudica a las plantas de interior
Las plantas obtienen su energía a través de las hojas: con luz, agua y dióxido de carbono fabrican los azúcares que necesitan para crecer. Una capa de polvo actúa como un filtro. En un rincón que ya es poco luminoso, la planta se queda entonces corta de luz. Además, el polvo puede cubrir los diminutos poros (estomas) por los que la hoja intercambia gases, y la mayoría están en el envés.
Las hojas polvorientas también le afectan a usted: una planta muy frondosa es un nido de polvo. La Oficina Federal de Salud Pública suiza (OFSP) recuerda que una buena higiene en casa importa más que el mejor producto de limpieza y recomienda quitar el polvo con regularidad y limpiar las superficies con un paño húmedo. A las personas alérgicas a los ácaros, el centro suizo de alergias aha! aconseja además reducir los objetos que acumulan polvo y limpiar en húmedo, también la selva verde del dormitorio.
El método adecuado depende de la hoja:
| Tipo de hoja | Ejemplos | Método |
|---|---|---|
| Grande y lisa | Costilla de Adán, ficus elástica, ficus lyrata, ave del paraíso | Paño húmedo, sujetando la hoja por debajo |
| Muchas hojas pequeñas | Ficus benjamina, helechos, poto, cinta | Ducha tibia |
| Vellosa o aterciopelada | Violeta africana, algunas begonias | En seco, con pincel suave |
| Espinas o capa cerosa | Cactus, echeverias, otras suculentas | Pincel o fuelle, sin paño |
| Orquídeas | Phalaenopsis | Paño húmedo, sin agua en el corazón de la planta |
1. Limpiar las hojas grandes con un paño húmedo
Para las plantas de hojas grandes y lisas bastan agua tibia y un paño suave, por ejemplo de microfibra o de algodón.
- Mojar el paño en agua tibia y escurrirlo bien.
- Sujetar la hoja por debajo con la mano abierta para que no se doble.
- Pasar el paño desde el tallo hacia la punta, primero el haz y luego el envés.
- Aclarar el paño a menudo; si no, solo reparte el polvo.
Si el polvo es grasiento, por ejemplo en una planta de la cocina, añada al agua una gota de lavavajillas suave y repase después con agua limpia. En muchos municipios suizos el agua del grifo es dura y deja manchas blancas de cal. En ese caso, use agua de lluvia o filtrada. Qué dureza tiene su agua lo explica nuestra guía sobre la dureza del agua en Suiza.
2. Duchar con agua tibia las plantas de hoja pequeña
Nadie limpia una por una los cientos de hojitas de un ficus benjamina. Aquí la ducha es la mejor solución:
- Tapar la maceta y la tierra con una bolsa de plástico o film transparente para que la tierra no se salga.
- Colocar la planta en la ducha o la bañera y aclararla con un chorro suave y tibio, desde arriba y desde los lados: nunca fría, nunca caliente.
- Dejarla escurrir bien y devolverla a su sitio solo cuando las hojas estén secas, lejos del sol directo del mediodía y de las corrientes de aire frío.
Las plantas pequeñas también pueden sumergirse boca abajo unos instantes en un cubo de agua tibia y moverse con suavidad, sujetando la tierra con la mano y el film. Una o dos duchas al año bastan para la mayoría de las plantas de interior, más a menudo en un piso muy polvoriento.
3. Limpiar en seco las hojas vellosas y los cactus
No todas las hojas toleran el agua. En las hojas vellosas o aterciopeladas, como las de la violeta africana, el agua se queda entre los pelitos y puede dejar manchas. Tampoco hay que frotar los cactus y las suculentas con una capa cerosa blanquecina: esa capa protege la planta y no se regenera.
- Utilizar un pincel suave, por ejemplo un pincel de pintura limpio o una brocha de maquillaje.
- Barrer el polvo desde el centro de la hoja hacia fuera.
- En los cactus de espinas densas ayuda un fuelle o un secador en posición de aire frío, a cierta distancia.
4. Abrillantador, leche y cerveza: qué hay de cierto
En internet circulan muchos remedios caseros para dar brillo a las hojas: leche, cerveza, piel de plátano o unas gotas de aceite de oliva. Es mejor evitarlos. La leche y la cerveza dejan una película pegajosa que puede oler y atrae polvo nuevo. El aceite da brillo, pero forma una capa espesa que sella la superficie de la hoja y retiene literalmente el polvo.
Los abrillantadores de hojas del comercio son sobre todo cosméticos. Si usa uno, hágalo con moderación, solo en hojas lisas y siguiendo las instrucciones del fabricante: nunca en hojas vellosas, aterciopeladas o mates, ni en brotes jóvenes.
5. Vigilar las plagas al limpiar las hojas de plantas de interior
Aproveche la limpieza para revisar sobre todo el envés de las hojas y las axilas de los tallos:
| Señal | Posible plaga |
|---|---|
| Telillas finas, puntitos claros en la hoja | Araña roja, a menudo con el aire seco de la calefacción |
| Capa pegajosa en las hojas y el alféizar | Pulgones o cochinillas |
| Bolitas blancas algodonosas en las axilas | Cochinilla algodonosa |
| Mosquitos negros pequeños sobre la tierra | Mosquitos del mantillo (sciáridos) |
| Manchas y rayas plateadas | Trips |
Aparte la planta afectada de las demás, dúchela a fondo y retire las hojas muy dañadas. Si la plaga persiste, pida consejo en un centro de jardinería o en una tienda especializada. Qué hacer contra los mosquitos de la tierra lo explica nuestra guía sobre los mosquitos del mantillo.
Errores frecuentes
- Frotar en seco las hojas lisas: el polvo actúa como papel de lija y puede rayar la superficie.
- Agua fría: muchas plantas de interior proceden de regiones cálidas y reaccionan mal al agua fría.
- Remedios caseros para el brillo: la leche, la cerveza y el aceite causan más problemas de los que resuelven.
- Tierra sin tapar: en la ducha se sale de la maceta, y la tierra encharcada atrae mosquitos.
Las plantas artificiales necesitan otro cuidado: vea nuestra guía para limpiar plantas artificiales.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar las hojas de las plantas de interior?
Las hojas grandes y lisas conviene limpiarlas con un paño húmedo cada dos a cuatro semanas, en cuanto se vea el polvo. Para las plantas de hoja pequeña suelen bastar una o dos duchas al año.
¿Se pueden limpiar las hojas con leche o cerveza?
Mejor no. Ambas dejan una película pegajosa que puede oler y atrae polvo nuevo. Basta con agua tibia y un paño suave.
¿Puedo usar lavavajillas?
Con polvo grasiento, por ejemplo en la cocina, se puede añadir al agua una gota de lavavajillas suave. Repase después con agua limpia para que no queden restos en la hoja.
¿Hace falta un abrillantador de hojas?
No. Una hoja bien limpia brilla por sí sola. Si aun así usa un espray, hágalo con moderación, solo en hojas lisas y siguiendo las instrucciones del fabricante.
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