Oficina y empresa

Limpieza de peluquería: plan de higiene para sillones, lavacabezas y herramientas

Pelo por todas partes, salpicaduras de tinte en el lavacabezas, peines en el cajón: un plan de higiene claro mantiene su salón impecable para cada clienta.

Publicado el · 7 min de lectura· por Redacción de Priority Clean
Peluquería luminosa con sillas rojas, espejos y plantas a lo largo de los puestos
📷 rawpixel (creator not credited) · CC0 1.0

La clientela nota enseguida si un salón está bien cuidado: pelo bajo el sillón, un peine con restos de la clienta anterior o cercos de tinte en el lavacabezas dan mala impresión. Una buena limpieza de peluquería es, por tanto, cuestión de higiene, pero también su carta de presentación, y funciona mejor con un plan claro.

En verano, cuando hace calor y muchas clientas acuden justo antes de las vacaciones, se ve rápido si la organización funciona. Aquí encontrará qué hacer después de cada clienta, cada día y cada semana, y en qué fijarse con las herramientas, la ropa y los productos químicos.

Por qué una peluquería necesita un plan de higiene

En una peluquería, muchas personas entran en contacto con los mismos sillones, reposacuellos y herramientas. Peines y cepillos tocan el cuero cabelludo, y una navaja puede causar cortes diminutos. Para tatuajes y piercings, la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (BLV/OSAV) subraya que los patógenos pueden entrar por una herida y que una higiene deficiente en el estudio puede provocar infecciones. En la peluquería rige, pues, una regla sencilla: todo lo que toca la piel debe estar limpio.

A esto se suma el derecho laboral. Según la Ordenanza 3 de la Ley suiza del Trabajo, los edificios, locales, puestos de trabajo e instalaciones sanitarias deben mantenerse limpios y debe estar disponible el material de limpieza necesario. Un plan de higiene por escrito fija quién hace qué y cuándo, y ayuda al nuevo personal a orientarse rápido.

CuándoQué
Tras cada clientaBarrer el pelo, limpiar sillón y reposacuellos, limpiar herramientas, cambiar toalla y capa
A diarioLavacabezas y rejillas de desagüe, puestos de trabajo, espejos, aseo, fregar el suelo, vaciar papeleras
Cada semanaBases y ruedas de los sillones, secadores de casco, filtros de los secadores, estanterías, pomos e interruptores a fondo
Cada mesVentanas, lámparas, rejillas de ventilación, revisión de existencias

1. Pelo y suelo: tras cada clienta

El pelo es la principal fuente de suciedad en la peluquería. Bárralo después de cada clienta con escoba y recogedor o con un aspirador de mano, antes de que se reparta por el local. Los pelos cortos de barba vuelan especialmente lejos: aquí resulta práctico un aspirador con boquilla para rincones.

Por la noche se friega el suelo. La Suva, la aseguradora suiza de accidentes, cita los suelos resbaladizos y la limpieza en húmedo como peligros típicos de la limpieza de edificios. En la peluquería se suman el pelo mojado, las salpicaduras y los productos capilares. Por eso conviene fregar con la fregona apenas húmeda, no empapada, poner un cartel de advertencia si hace falta y limpiar preferiblemente después del cierre.

2. Mantener limpios lavacabezas y desagües

En el lavacabezas se acumulan champú, restos de tinte y pelo. Limpie a diario la pila, el grifo y la ducha de mano con un limpiador suave multiusos o de baño, y retire las salpicaduras de tinte enseguida, antes de que se sequen. El apoyacuellos se limpia después de cada clienta.

Vacíe la rejilla del desagüe varias veces al día. El pelo en el sifón es la causa más frecuente de atascos. Si la rejilla ya no basta, limpie el sifón de forma mecánica en lugar de recurrir a desatascadores agresivos. En una peluquería compensa reservar un momento fijo para ello en el plan semanal.

3. Peines, cepillos, tijeras y máquinas

Las herramientas que tocan piel y pelo se limpian tras cada uso:

  1. Quitar el pelo: liberar peines y cepillos de pelo con un peine o un cepillo pequeño, como se describe en la guía Limpiar el cepillo del pelo.
  2. Lavar: con agua tibia y un poco de champú o lavavajillas líquido, y después aclarar bien.
  3. Desinfectar: con un desinfectante de instrumental adecuado, según las indicaciones del fabricante, respetando exactamente la concentración y el tiempo de actuación.
  4. Secar y guardar protegido: en un cajón o una caja limpios, no a la vista junto a la zona de salpicaduras.

Limpie las tijeras tras cada clienta y desinféctelas con un producto apto para metal. En las máquinas cortapelo, cepille el cabezal y trátelo con el espray que recomiende el fabricante. Las cuchillas desechables de las navajas van, tras cada uso, a un contenedor resistente a los pinchazos.

4. Toallas, capas y superficies

Cambie toallas y capas de corte tras cada clienta. Lave las toallas a 60 °C como mínimo si la etiqueta lo permite y déjelas secar del todo antes de apilarlas: guardadas húmedas, enseguida huelen a cerrado. Las capas de plástico se limpian con un paño o se lavan según la etiqueta.

Sillones, reposabrazos y repisas se limpian rápidamente tras cada clienta, y los espejos, sin marcas, cada día. Una vez por semana les toca a las bases de los sillones, las ruedas de los carritos, los secadores de casco y los filtros de los secadores de mano. Los puntos que se tocan a menudo, como pomos, datáfono e interruptores, se limpian a diario. Para organizarse, lea la guía Plan de higiene para la oficina.

5. Guardar con seguridad tintes, productos químicos y de limpieza

En la peluquería, tintes, polvos decolorantes, oxidantes con peróxido de hidrógeno y líquidos de permanente conviven con productos de limpieza y desinfectantes. La Suva cuenta las sustancias peligrosas entre los riesgos principales de la limpieza.

Deseche los restos de tinte y los envases vacíos según las indicaciones del fabricante y las normas de su municipio. Los restos de productos químicos no van por el desagüe.

Limpieza de peluquería al cierre

Errores frecuentes en la limpieza de peluquería

  • Dejar el pelo hasta la noche: se reparte por todo el salón y hace que el suelo resbale.
  • Desinfectar sin tiempo de actuación: pulverizar y secar enseguida no basta; manda la indicación del fabricante.
  • Apilar toallas húmedas: favorece olores y gérmenes.
  • Desatascador en lugar de rejilla: los productos agresivos rara vez resuelven el problema y castigan tuberías y personal.

Rutinas parecidas se aplican en centros de estética y de uñas: más detalles en la guía Limpiar un centro de estética.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar una peluquería?

Pelo, herramientas, toallas y sillón tras cada clienta; suelo, lavacabezas, espejos y aseo a diario; otras zonas como bases de sillones, secadores de casco y estanterías cada semana. Un plan de higiene por escrito ayuda a no olvidar nada.

¿Hay que desinfectar peines y tijeras después de cada clienta?

Se limpian tras cada uso. Desinfecte sobre todo las herramientas que están en contacto con la piel o que pueden causar cortes, con un producto adecuado y según el fabricante. Las normas cantonales y las recomendaciones del sector tienen prioridad.

¿A qué temperatura se lavan las toallas de la peluquería?

A 60 °C como mínimo si la etiqueta lo permite. Lo importante es que se sequen del todo antes de apilarlas; de lo contrario, huelen a cerrado.

¿Qué ayuda contra el pelo en el desagüe?

Una rejilla que se vacía varias veces al día y una limpieza mecánica periódica del sifón. Los desatascadores agresivos rara vez hacen falta y nunca deben combinarse con otros productos.

Resumen: Limpieza de peluquería: plan de higiene para sillones, lavacabezas y herramientas
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Priority Clean
Redacción de Priority CleanNuestro equipo de limpieza de Alberswil (cantón de Lucerna) comparte aquí su experiencia en limpiezas de mudanza, del hogar, de oficinas y de cristales.