
En muchas cocinas de Suiza, la cafetera italiana forma parte del desayuno tanto como el cruasán. El clásico octogonal, a menudo llamado simplemente «Bialetti», es resistente y dura décadas, si se trata bien. Sin embargo, cuando se trata de limpiar la cafetera italiana, muchas personas hacen justo lo contrario de lo que conviene: la meten en el lavavajillas o la frotan con crema abrasiva.
En realidad necesita muy pocos cuidados: agua caliente, un buen secado y, de vez en cuando, una descalcificación. Aquí verá cómo mantener limpios el depósito, el embudo, el filtro y la junta, y qué tener en cuenta con el aluminio.
Por qué conviene limpiar la cafetera italiana con regularidad
Al preparar el café, el agua caliente sube a través del café molido. Los aceites del café y las partículas finas se quedan en el embudo, en el filtro y en el interior de la parte superior. A muchas personas les gusta una película fina, que según dicen redondea el sabor. Pero cuando se vuelve gruesa, el aceite se enrancia con el tiempo y el café sabe amargo o a cerrado.
En el depósito se acumula además la cal, más o menos deprisa según la dureza del agua. Puede ralentizar la subida del café y obstruir la válvula de seguridad. Por último, la junta de goma se endurece con el calor y acaba perdiendo estanqueidad.
| Problema | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| El café sabe rancio o amargo | Aceites viejos en embudo, filtro y parte superior | Limpiar a fondo con agua caliente y un poco de lavavajillas a mano |
| Depósitos blancos en la base | Cal | Descalcificar (paso 4) |
| Sale café por la rosca | Junta dura o sucia, café en el borde | Limpiar o cambiar la junta, secar el borde |
| Interior gris oscuro | Oxidación, a menudo tras el lavavajillas | Limpiar con suavidad y, en adelante, solo a mano |
| El café apenas sube | Filtro obstruido o molienda demasiado fina | Limpiar el filtro, elegir una molienda más gruesa |
1. Después de cada uso: aclarar y dejar secar abierta
La limpieza diaria es rápida, siempre que la cafetera se haya enfriado. No abra nunca a la fuerza una cafetera caliente.
- Deje enfriar la cafetera, o pase la base por agua fría sujetándola con un paño.
- Desenrosque la parte superior y la base, saque el embudo y tire los posos a los residuos orgánicos.
- Aclare todas las piezas con agua caliente. Una esponja suave ayuda con los restos.
- Seque las piezas una a una o déjelas desmontadas sobre un paño.
- No vuelva a enroscarla hasta que todo esté completamente seco.
Si se enrosca mojada, la humedad queda atrapada dentro. Eso favorece las manchas de oxidación en el aluminio y puede dar olor a cerrado a la junta.
2. Aluminio o acero inoxidable: ¿lavavajillas sí o no?
Los modelos clásicos son de aluminio. Las pastillas del lavavajillas son muy alcalinas y atacan el aluminio: la superficie se vuelve gris oscura, mate y con manchas. Por eso, para las cafeteras de aluminio la regla es: solo a mano y con agua caliente.
- Aluminio: use lavavajillas a mano con moderación, solo si se ha incrustado aceite rancio. Nada de estropajo de acero, crema abrasiva ni spray para hornos.
- Acero inoxidable: muchos modelos de acero, también los de inducción, pueden ir al lavavajillas según el fabricante. En ese caso, saque antes la junta. Consulte las instrucciones.
Cómo cuidar el aluminio en general lo explica nuestra guía para limpiar el aluminio.
3. Limpiar y revisar el filtro y la junta
En la parte superior hay un filtro redondo sujeto por una junta de goma o silicona. Justo ahí se acumulan el aceite del café y los restos de molienda.
- Levante con cuidado la junta con un objeto sin filo, por ejemplo el mango de una cucharilla. No use un cuchillo.
- Saque el filtro y mírelo al trasluz: si hay agujeros obstruidos, límpielo bajo el agua caliente con un cepillo suave o un cepillo de dientes viejo.
- Pase un paño por la ranura donde va la junta.
- Aclare la junta con agua tibia y revísela: si está dura, agrietada o aplastada, cámbiela. En las tiendas especializadas hay juntas y filtros de recambio del tamaño adecuado.
- Vuelva a colocar el filtro y la junta, presionando la junta de forma uniforme en todo el contorno.
El embudo también tiene un filtro: límpielo a la vez.
4. Quitar la cal de la cafetera
La frecuencia depende de su agua. En Suiza, la dureza varía de un municipio a otro: en la plataforma de la asociación suiza del gas y del agua puede consultar la dureza del agua con su código postal. Con agua dura, los depósitos aparecen antes. Descalcifique en cuanto se forme una película blanca en la base.
La fundación suiza de protección del consumidor (Stiftung für Konsumentenschutz) cita el ácido cítrico y el vinagre como remedios caseros probados contra la cal. Con el aluminio: dilúyalos bien y no los deje actuar demasiado tiempo, porque el ácido acaba atacando el metal.
- Llene la base de agua hasta justo por debajo de la válvula y disuelva en ella un poco de ácido cítrico, o añada un chorrito de vinagre. Dosis según el envase.
- Déjelo actuar poco tiempo y despegue el depósito con una esponja suave.
- Tire la solución y aclare varias veces la base con agua limpia.
- Monte la cafetera y hágala funcionar una o dos veces solo con agua, sin café. Tire esa agua.
Cuál de los dos productos conviene para cada caso lo explica nuestra guía ácido cítrico o vinagre.
5. Eliminar manchas y restos difíciles
Si el interior se ha oscurecido, en el aluminio suele tratarse de una capa de óxido. No es peligrosa, pero puede desprenderse. Limpie la zona con una esponja suave y un poco de lavavajillas a mano; las manchas difíciles se sueltan con suavidad con una pasta ligera de bicarbonato y agua. Después, aclare y seque bien.
Por fuera, las marcas de la llama del gas o del café derramado también se quitan con esponja y lavavajillas a mano. El estropajo de acero y los abrasivos rayan la superficie.
Los errores más frecuentes
- El lavavajillas: oscurece y apaga el aluminio.
- Enroscarla mojada: favorece las manchas de oxidación y los olores.
- Descalcificar demasiado tiempo: un ácido que actúa durante horas ataca el aluminio.
- No cambiar nunca la junta: una junta dura deja escapar café y vapor por la rosca.
- Pulirla con abrasivos: los arañazos hacen que la cafetera acumule antes nuevos depósitos.
Preguntas frecuentes
¿Puede ir la cafetera italiana al lavavajillas?
Los modelos de aluminio, no: los detergentes alcalinos del lavavajillas oscurecen y apagan el metal. Muchos modelos de acero inoxidable pueden ir al lavavajillas según el fabricante; en ese caso, es mejor sacar antes la junta.
¿Hay que usar lavavajillas a mano para la cafetera?
Para la limpieza diaria basta con agua caliente. Si se ha incrustado aceite de café rancio o el café sabe amargo, puede usar un poco de lavavajillas a mano y aclarar después a fondo.
¿Cada cuánto hay que descalcificar la cafetera italiana?
En cuanto aparezca una película blanca en la base. Con agua dura ocurre más a menudo que con agua blanda. Puede consultar la dureza del agua de su municipio con el código postal.
¿Cuándo hay que cambiar la junta?
Cuando está dura, agrietada o aplastada, o cuando sale café por la rosca. Compre el tamaño adecuado para su cafetera y, si hace falta, cambie también el filtro.
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