
En cuanto marzo se templa, entre las losas del jardín, los adoquines y en la entrada del garaje asoman los primeros brotes verdes. Contra las malas hierbas en las juntas, muchos piensan enseguida en el herbicida de la tienda de bricolaje. Pero en caminos, plazas y terrazas está prohibido en Suiza, también para los particulares.
Por suerte hay alternativas eficaces. Esta guía presenta cinco métodos legales, explica por qué el vinagre y la sal tampoco son una solución y quién se ocupa de las zonas exteriores en un edificio de alquiler.
Por qué salen malas hierbas en las juntas
El viento lleva semillas a cada rendija. En las juntas se acumulan polvo, hojas y tierra, que con el tiempo se convierten en un humus que se mantiene húmedo mucho tiempo. El verde avanza sobre todo en los rincones sombríos y poco pisados, y allí donde una hidrolimpiadora ha arrastrado la arena de las juntas. El diente de león y el llantén forman largas raíces pivotantes; el musgo y las hierbas se extienden como una alfombra.
Cuanto antes empiece en el año, menos trabajo tendrá: las plantas jóvenes salen con facilidad y todavía no han producido semillas.
Qué está prohibido, también para los particulares
La Ordenanza suiza de reducción de riesgos de los productos químicos (ChemRRV) prohíbe los herbicidas y los productos contra algas y musgo en y junto a carreteras, caminos y plazas, en superficies pavimentadas, terrazas y tejados, incluida una franja verde de 50 centímetros a lo largo de esas superficies. Para los herbicidas, la prohibición rige desde 2001 y afecta expresamente también a los particulares. El motivo: la lluvia arrastra los residuos a ríos y lagos.
Los remedios caseros tampoco son una escapatoria. El vinagre o el agua con sal echados contra las malas hierbas son también herbicidas. La sal daña además el suelo y las plantas del borde, y el vinagre ataca el hormigón, la piedra natural y el mortero de las juntas. Y hay más: en el sistema separativo, el agua de lluvia de calles, plazas y terrazas llega a ríos y arroyos sin pasar por una depuradora. Lo que queda en la entrada puede acabar directamente en un río.
| Método | Eficaz contra | Esfuerzo | Cuidado |
|---|---|---|---|
| Rascador, cuchillo para juntas | Plantas con raíz, musgo | Medio | Reponer la arena |
| Cepillo para juntas | Brotes, musgo, hierbas | Bajo a medio | Usar gafas de protección |
| Agua hirviendo | Plantas jóvenes | Bajo | Riesgo de quemaduras |
| Quemador de malas hierbas | Plantas jóvenes | Bajo | Riesgo de incendio |
| Arena para juntas | Nuevas germinaciones | Una vez, luego reponer | Barrerla solo en seco |
1. Rascador y cuchillo para juntas: el método básico
Con un rascador de juntas se sacan el musgo, las hierbas y los brotes junto con la parte superior de las raíces. Para el diente de león y otras plantas de raíz pivotante, use un cuchillo estrecho para juntas o un arrancador de raíces y extraiga la raíz lo más entera posible. Si se queda en la tierra, la planta vuelve a brotar.
Después barra bien todo lo raspado y llévelo a los residuos vegetales (Grüngut) o al compost; las plantas que ya han echado semillas, mejor a la basura normal.
2. Cepillo para juntas, manual o eléctrico
Para superficies grandes resulta más práctico un cepillo para juntas. Los manuales con púas de acero limpian incluso las juntas estrechas; los eléctricos ahorran esfuerzo. En la piedra blanda y el hormigón delicado, use mejor cerdas sintéticas para no rayar la superficie.
Al cepillar saltan arena, piedrecitas y a veces trozos de púas. Para la jardinería, la Oficina suiza de prevención de accidentes (BFU) recomienda gafas de protección, guantes y calzado cerrado con buena suela, y usar las herramientas eléctricas al aire libre solo en enchufes protegidos con un interruptor diferencial. Desenchufe el aparato durante las pausas.
3. Agua hirviendo: sencilla y sin química
El agua hirviendo revienta las células de las plantas jóvenes, y las hojas se marchitan en pocas horas. Sirve el agua de cocer patatas o pasta, pero solo si no lleva sal. Viértala despacio y con precisión en las juntas, con calzado cerrado para no quemarse.
Las malas hierbas de raíz profunda suelen rebrotar, así que el tratamiento funciona mejor repetido y en plantas jóvenes. No añada nada al agua: incluso los limpiadores biodegradables dañan ríos y lagos si llegan a un sumidero sin depurar.
4. Quemador e infrarrojos, con precaución
Los quemadores de malas hierbas de gas y los aparatos eléctricos de aire caliente o infrarrojos funcionan igual que el agua hirviendo: basta un golpe de calor de unos segundos, no hace falta carbonizar la planta. A los pocos días, el verde se seca. Contra las hierbas rebeldes, repita el tratamiento varias veces por temporada.
5. Rellenar las juntas y prevenir
Donde ha quitado malas hierbas, suele faltar arena. Barra arena seca para juntas hacia las juntas limpias, riegue ligeramente y reponga hasta que estén llenas. Las arenas llamadas antihierbas dificultan además la germinación. Si quiere cerrar las juntas de forma duradera, pida consejo en una tienda especializada sobre morteros para juntas; eso sí, las juntas selladas dejan filtrar menos agua de lluvia.
Prevenir es la mitad del trabajo: barra con regularidad caminos y plazas para que no se acumulen hojas ni tierra en las juntas, y no dirija nunca la hidrolimpiadora directamente a las juntas. Cómo limpiar las losas con cuidado lo explica la guía Limpiar baldosas de terraza. Contra las capas verdes resbaladizas, vea Quitar el verdín del pavimento.
Errores frecuentes
- «Solo un poco» de herbicida: en caminos, plazas y terrazas está prohibida cualquier cantidad.
- Echar vinagre o sal: daña el suelo, las aguas y el pavimento.
- Apuntar la hidrolimpiadora a las juntas: arrastra la arena y deja sitio a nuevas malas hierbas.
- Usar el quemador con sequía: los setos y las hojas prenden enseguida.
- Empezar demasiado tarde: si las hierbas echan semillas, al año siguiente el trabajo se duplica.
Preguntas frecuentes
¿Está permitido el herbicida en las losas del jardín?
No. En y junto a caminos, plazas, terrazas y otras superficies pavimentadas no se pueden usar herbicidas, tampoco los particulares. Se permiten los métodos mecánicos y térmicos: rascador, cepillo, agua hirviendo o quemador.
¿Puedo usar vinagre o sal contra las malas hierbas?
No, lo desaconsejamos claramente. Echados contra las malas hierbas, el vinagre y la sal actúan como un herbicida, llegan con la lluvia al suelo y a las aguas y atacan el pavimento y las juntas.
¿Qué ayuda a largo plazo contra las malas hierbas en las juntas?
Quitarlas pronto y con regularidad, barrer los caminos y mantener las juntas bien llenas de arena. Para una solución más duradera, un mortero puede cerrar las juntas; pida consejo en una tienda especializada.
Como inquilino, ¿tengo que quitar las malas hierbas?
Solo si el contrato o las normas de la casa lo prevén. En un edificio, normalmente se encarga el conserje por encargo de la administración. Lo que cuenta siempre son sus documentos contractuales.
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