
En otoño las hojas se amontonan contra la rejilla; a principios de verano, el polen y la pelusa de los chopos se pegan a las aletas; en invierno, la nieve se acumula alrededor de la carcasa. Para mantener limpia una bomba de calor aire-agua no hace falta ser técnico: la unidad exterior necesita sobre todo que el aire circule libremente y que su entorno esté despejado. Propietarios, conserjes y, previo acuerdo, también los inquilinos pueden encargarse de ello.
Todo lo que hay detrás de la tapa, en cambio, corresponde a la empresa de mantenimiento. Esta guía explica qué puede hacer usted con cuidado y sin riesgos, cuándo debe intervenir un profesional y por qué este pequeño cuidado se nota en el consumo de electricidad.
Por qué limpiar la unidad exterior de la bomba de calor
Una bomba de calor aire-agua extrae calor del aire exterior. Un ventilador impulsa el aire a través del evaporador, un bloque de finas aletas de aluminio. Si se deposita en ellas una película de suciedad, la transferencia de calor empeora: el equipo tiene que funcionar más tiempo para dar el mismo calor. Según una ficha de optimización del funcionamiento de SuizaEnergía (EnergieSchweiz), un evaporador muy sucio puede consumir hasta un 45 % más de energía.
La suciedad típica a lo largo del año:
| Estación | Qué se acumula | Consecuencia |
|---|---|---|
| Primavera y principios de verano | Polen, pelusa de chopo y sauce, pétalos | Capa fina sobre las aletas |
| Verano | Polvo, telarañas, insectos, césped cortado | Aletas y rejilla se obstruyen |
| Otoño | Hojas, agujas de pino, ramitas | Se bloquea la entrada de aire |
| Invierno | Nieve y hielo alrededor del equipo | Pasos de aire y desagüe del agua de descongelación obstruidos |
SuizaEnergía menciona además una señal de alarma: si el ventilador chirría o zumba de forma inusual, puede deberse a la suciedad. En ese caso, le toca a la empresa de mantenimiento.
1. Primero la seguridad: apagar el equipo y conocer los límites
Antes de trabajar en la unidad exterior, apague la bomba de calor tal como indica el manual de instrucciones: según el modelo, desde la regulación, con un interruptor de servicio o en el fusible. De lo contrario, el ventilador puede arrancar automáticamente en cualquier momento. Si no encuentra el manual, pregunte al instalador o a la administración.
2. Despejar el entorno y retirar las hojas
El paso más sencillo y el más importante: el aire debe poder entrar y salir sin obstáculos.
- Retirar a mano o con un rastrillo hojas, ramas y basura alrededor del equipo, también debajo y junto al desagüe del agua de descongelación.
- Quitar a mano las hojas pegadas a la rejilla de aspiración o barrerlas con una escoba suave.
- No colocar bicicletas, muebles de jardín, bolsas de basura ni macetas delante del equipo.
- Podar setos y arbustos para respetar las distancias que indica el manual.
Cómo gestionar las hojas en toda la parcela y a quién le corresponde si vive de alquiler lo explica nuestra guía sobre retirar hojas siendo inquilino.
3. Limpiar las aletas y la carcasa con suavidad
Si la rejilla y las aletas solo tienen una ligera capa de polen, polvo o telarañas, límpielas desde fuera:
- Apagar el equipo según el manual.
- Retirar la suciedad suelta con un cepillo suave o una escobilla, siempre en el sentido de las aletas, normalmente de arriba abajo y sin apretar.
- Si hace falta, aclarar con la manguera del jardín sin presión, en modo lluvia suave, de arriba abajo. Nada de chorro fuerte ni chorro en diagonal sobre las aletas.
- Limpiar la carcasa con un paño húmedo y un poco de lavavajillas suave, y repasar después con agua limpia.
- Volver a encender el equipo solo al terminar y comprobar que funciona con normalidad.
No enderece usted mismo las aletas dobladas. Enderezarlas con un peine para aletas y limpiar a fondo el evaporador por ambos lados forma parte del mantenimiento que realiza la empresa de servicio. SuizaEnergía recomienda esta limpieza aproximadamente cada dos años, más a menudo en lugares con mucho polvo, idealmente en otoño tras la caída de las hojas o en junio tras la temporada de polen.
4. En invierno: gestionar bien la nieve y el hielo
En invierno la bomba de calor trabaja más que nunca, y justo entonces la unidad exterior no debe quedar cubierta de nieve.
- Retirar la nieve alrededor del equipo y delante de la rejilla de aspiración con una pala de plástico o una escoba. No golpear el equipo.
- Una fina capa de escarcha sobre las aletas es normal: el equipo la descongela solo a intervalos regulares. El agua de descongelación debe poder escurrir sin obstáculos.
- Si se forman bloques de hielo gruesos que no desaparecen, o si el desagüe se congela, avise a la empresa de mantenimiento o a la administración. Nunca rompa el hielo con herramientas ni vierta agua caliente encima.
- No cubra nunca el equipo con lonas o plásticos mientras esté en marcha.
También puede ayudar al equipo desde dentro: en sus consejos de invierno, SuizaEnergía recomienda ventilar tres veces al día de 5 a 10 minutos con las ventanas abiertas de par en par o con corriente cruzada, en lugar de dejarlas abatidas. Así se pierde menos calor que la bomba de calor tendría que volver a producir. ¿Quién debe despejar los accesos en invierno? Lo aclara la guía sobre quitar la nieve siendo inquilino.
5. Planificar el mantenimiento y avisar correctamente como inquilino
En un edificio de alquiler, la bomba de calor forma parte de las instalaciones técnicas. El mantenimiento suele corresponder al arrendador, a menudo mediante un contrato con el instalador. Los inquilinos no deberían manipular el equipo por su cuenta, sino comunicar a la administración o al conserje:
- hojas o nieve que usted no puede o no debe retirar
- un mensaje de error en la regulación o una factura de luz inusualmente alta
- un ventilador que chirría, zumba o roza
- una capa de hielo gruesa que ya no se descongela
- aletas dobladas o muy sucias
Lo que hace exactamente el conserje figura en su pliego de tareas. Los propietarios de una casa unifamiliar acuerdan el servicio directamente con el instalador. Cómo cambiar los filtros de la ventilación de confort lo explica una guía aparte: también allí el cuidado sencillo es cosa suya y la técnica, del profesional.
Los errores más frecuentes
- Hidrolimpiadora: el chorro fuerte dobla las aletas finas y el agua puede entrar en piezas delicadas.
- Desatornillar la tapa: ventilador y electricidad no son para aficionados, ni siquiera «solo un momento».
- Rascar el hielo: las herramientas dañan las aletas. Descongelar es cosa del equipo o del profesional.
- Tapar el equipo: lonas y plásticos bloquean el aire y provocan averías.
- Productos químicos: los productos agresivos pueden atacar el aluminio. Para la carcasa basta un lavavajillas suave.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar una bomba de calor?
Revise con regularidad el entorno de la unidad exterior, sobre todo en otoño e invierno. SuizaEnergía recomienda que la empresa de mantenimiento limpie a fondo el evaporador aproximadamente cada dos años, más a menudo en lugares con mucho polvo.
¿Puedo aclarar las aletas con la manguera?
Una lluvia suave sin presión, de arriba abajo y con el equipo apagado, no suele dar problemas con la suciedad ligera. Siga el manual; la hidrolimpiadora está descartada.
¿Tengo que limpiar la bomba de calor si soy inquilino?
Por lo general, no. El equipo forma parte de las instalaciones del edificio y su mantenimiento corresponde al arrendador. Sus obligaciones figuran en el contrato de alquiler. Comunique hojas, nieve o averías a la administración.
¿Es peligroso el hielo en la unidad exterior?
Una fina capa de escarcha es normal y el equipo la derrite solo. Si quedan bloques de hielo gruesos o el desagüe está congelado, llame a la empresa de mantenimiento. Nunca rompa el hielo ni vierta agua caliente encima.
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